¿Cuándo necesita una gran organización una Suite de Comercio Omnicanal?
Cuando pensamos en grandes organizaciones, solemos imaginar empresas con muchos empleados, numerosas sedes y una elevada facturación. Sin embargo, el tamaño por sí solo no determina la complejidad de una organización. En el ámbito del comercio omnicanal, hablamos, por ejemplo, de marcas y retailers internacionales, redes de franquicias, organizaciones de servicios para minoristas y empresas que gestionan varias marcas, unidades de negocio o una infraestructura tecnológica compleja.
Aunque estas organizaciones son muy diferentes entre sí, se enfrentan a un reto común. Las distintas partes de la empresa necesitan trabajar sobre una base compartida, sin perder la libertad de tomar sus propias decisiones comerciales.
El objetivo es funcionar como un único ecosistema comercial sin renunciar a la identidad, las responsabilidades ni la autonomía comercial de cada una de sus partes.
Precisamente aquí es donde una Suite de Comercio Omnicanal puede aportar valor.
El concepto enterprise no depende del tamaño, sino de la complejidad
Una marca internacional puede operar en distintos países, cada uno con sus propias tiendas online, catálogos de productos y métodos de pago. Una red de franquicias trabaja con empresarios independientes que gestionan su propio inventario y surtido. Una organización de servicios para minoristas apoya a los comercios asociados mediante canales de venta y servicios compartidos. Y un grupo de marcas puede gestionar varios países o unidades de negocio que utilizan sistemas diferentes.
Aunque sus modelos comerciales son distintos, comparten muchas características a nivel operativo. Por ejemplo:
Varias tiendas online, marcas o países.
Franquiciados independientes o comercios asociados.
Diferentes ubicaciones de inventario y sistemas.
Catálogos de productos centralizados y locales.
Múltiples canales de venta y métodos de entrega.
Todos estos elementos deben trabajar juntos de manera eficiente. Esto plantea cinco grandes retos.
Reto 1: Centralizar la gestión sin perder la flexibilidad local
Para las redes de franquicias y las organizaciones de servicios para minoristas, este es un aspecto fundamental. La información de los productos y las funcionalidades de las tiendas online pueden gestionarse de forma centralizada, mientras que cada empresario mantiene el control sobre su surtido, inventario, precios y actividades locales.
Lo mismo ocurre en las organizaciones internacionales. Una empresa puede centralizar procesos y funcionalidades, mientras que cada país toma sus propias decisiones sobre el surtido, los contenidos, los métodos de pago y la logística.
Una descentralización excesiva provoca fragmentación y duplicación innecesaria del trabajo. Por el contrario, una centralización excesiva limita la autonomía que los empresarios locales o las unidades de negocio necesitan para atender adecuadamente a sus mercados.
Centralizar donde la estandarización genera economías de escala. Mantener la autonomía local donde se necesita flexibilidad comercial.
Reto 2: Diferentes marcas y países, una misma base tecnológica
Que las marcas o los países tengan necesidades comerciales diferentes no significa que necesiten tecnologías distintas. Las tiendas online pueden tener una identidad completamente propia y, al mismo tiempo, funcionar sobre una misma base tecnológica.
Para las marcas internacionales, esto significa que los productos, contenidos e integraciones pueden gestionarse de forma centralizada, mientras que las tiendas online locales mantienen sus propios catálogos, precios, métodos de pago y procesos logísticos.
Cuando cada tienda online dispone de su propio entorno tecnológico, la expansión a un nuevo país o el lanzamiento de otra marca suele requerir volver a configurar gran parte de la misma infraestructura de comercio.
Así, diferentes marcas y países pueden disponer de sus propias tiendas online sin necesidad de mantener entornos de comercio independientes.
Reto 3: Aprovechar el inventario de toda la red
En las redes de franquicias y las organizaciones de servicios para minoristas, pero también en las empresas internacionales, el inventario suele estar distribuido entre distintos almacenes, tiendas y empresarios independientes. Además, este inventario no siempre pertenece a la organización central y puede gestionarse mediante diferentes sistemas POS o ERP.
Un producto puede estar agotado en el almacén central, mientras que tres tiendas asociadas o proveedores de catálogo ampliado todavía disponen de existencias. Si ese inventario no es visible ni está disponible para la venta online, la organización puede perder una venta, aunque el producto esté disponible en algún punto de su red.
También puede ocurrir lo contrario: el mismo inventario se ofrece simultáneamente a través de varias tiendas online, marketplaces y otros canales de venta. En ese caso, es fundamental que cada venta se refleje inmediatamente en el inventario disponible en todos los canales.
En un entorno centralizado de gestión de pedidos (OMS), el inventario de toda la organización se consolida y actualiza continuamente. De esta manera, todos los canales de venta trabajan con la misma información de stock en tiempo real, evitando que un producto siga apareciendo como disponible en un canal cuando ya se ha vendido a través de otro.
Además, los procesos posteriores deben funcionar correctamente. Para cada pedido, es necesario determinar qué ubicación o combinación de ubicaciones puede prepararlo de la forma más adecuada.
Mediante la asignación centralizada de pedidos, estos pueden dirigirse automáticamente a las ubicaciones de inventario más apropiadas según reglas predefinidas.
Cuando un pedido contiene productos de distintos comerciantes, su preparación puede distribuirse entre varias tiendas. Las devoluciones también deben gestionarse correctamente y los ingresos de cada venta deben asignarse al comerciante correspondiente.
Así, la organización puede aprovechar mejor el inventario disponible en toda su red, generar más oportunidades de venta y gestionar los pedidos de manera eficiente.
Un ejemplo de éxito es TopShoe.nl, donde comerciantes independientes ponen sus catálogos de productos y el inventario de sus tiendas a disposición de los clientes online a través de un único canal de venta compartido.
Lee el caso de éxito completo de TopShoe.
Reto 4: Conectar los sistemas existentes
Las grandes organizaciones suelen contar con varias unidades de negocio que utilizan sus propios sistemas. Por ejemplo, una marca adquirida puede trabajar con un ERP diferente, mientras que distintas tiendas utilizan sus propios sistemas de punto de venta.
Sustituir todos estos sistemas por uno solo no siempre es deseable ni necesario. Los sistemas ERP, POS y WMS, las soluciones de pago, las plataformas de fidelización y los sistemas logísticos pueden seguir desempeñando sus funciones actuales.
El principal reto consiste en garantizar un intercambio eficaz de información entre estos sistemas. La información de los productos, el inventario y los pedidos deben estar disponibles de forma centralizada para los canales de venta correspondientes, independientemente del sistema o la unidad de negocio que gestione los datos.
Así, las organizaciones pueden conservar sus sistemas existentes y, al mismo tiempo, disponer de información de productos, inventario y pedidos de forma centralizada para toda la empresa.
Reto 5: Crecer en tamaño, no en complejidad
En el comercio enterprise, es habitual que un equipo relativamente pequeño de e-commerce o IT tenga que gestionar una infraestructura amplia y compleja. Esta puede incluir múltiples tiendas online, países, establecimientos físicos, empresarios independientes, marketplaces y diferentes sistemas ERP, POS u otras soluciones.
Cuando cada parte de la organización dispone de su propio entorno tecnológico, el crecimiento no solo aumenta el número de sistemas, sino también la carga de trabajo diaria.
Las actualizaciones deben supervisarse en distintos entornos, las integraciones requieren mantenimiento y los cambios deben probarse e implementarse por separado.
Esto se hace especialmente evidente cuando la organización quiere introducir nuevas funcionalidades o mejorar sus procesos. En lugar de realizar un cambio en un único entorno centralizado, los equipos pueden tener que modificar varias tiendas online, sistemas e integraciones.
Cuanto más fragmentada está la infraestructura tecnológica, más tiempo dedican los equipos al mantenimiento y la coordinación, en lugar de centrarse en el desarrollo comercial.
Una base tecnológica de comercio compartida cambia este enfoque. Los productos, el inventario, los pedidos, los contenidos y los principales procesos comerciales pueden gestionarse de forma centralizada y utilizarse en distintos canales, países o unidades de negocio.
De esta manera, un equipo pequeño ya no necesita gestionar y desarrollar cada entorno de comercio por separado.
La organización puede gestionar más canales de venta y propuestas comerciales sin que la carga de trabajo aumente al mismo ritmo.
¿Cómo resuelve una Suite de Comercio Omnicanal estos retos?
Los cinco retos tienen algo importante en común: las distintas partes de una organización necesitan trabajar de forma coordinada y centralizada, manteniendo al mismo tiempo la libertad de tomar sus propias decisiones.
Una Suite de Comercio Omnicanal proporciona una base compartida para conseguirlo. La información de productos, el inventario, los pedidos, las tiendas online y los demás canales de venta se gestionan de forma centralizada, mientras que los países, tiendas, marcas y empresarios independientes conservan sus propias responsabilidades y autonomía comercial.
Esto aporta importantes ventajas:
Gestión centralizada con flexibilidad local: procesos y funcionalidades compartidos, manteniendo la libertad de definir catálogos, precios y decisiones comerciales a nivel local.
Menos trabajo duplicado y menores costes: varias tiendas online, establecimientos y marcas utilizan las mismas funcionalidades e integraciones, evitando tener que desarrollarlas y mantenerlas por separado.
Mejor aprovechamiento del inventario: el stock de las tiendas físicas puede ponerse a la venta online y los pedidos pueden dirigirse a la ubicación o al comerciante correspondiente.
Conservación de los sistemas existentes: los sistemas ERP, POS, WMS y otras soluciones especializadas pueden seguir desempeñando sus funciones y conectarse con los procesos comerciales centralizados.
Mayor facilidad para crecer e innovar: nuevas tiendas, países y canales de venta pueden aprovechar los procesos y funcionalidades existentes. Las innovaciones pueden implementarse en toda la red.
Con una única base de comercio integrada, las grandes organizaciones pueden gestionar de forma centralizada sus marcas, países, tiendas y canales de venta, mientras que cada parte del negocio conserva la flexibilidad necesaria para atender a su propio mercado.
NextChapter para organizaciones complejas
NextChapter está especializado en comercio omnicanal para organizaciones en las que diferentes países, marcas, tiendas o empresarios independientes necesitan trabajar de forma coordinada.
A partir de esta experiencia, hemos desarrollado la multiˣ suite: una Suite de Comercio Omnicanal integrada que permite a retailers y marcas internacionales, redes de franquicias, organizaciones de servicios para minoristas y grandes empresas gestionar sus operaciones comerciales de forma centralizada, manteniendo la flexibilidad necesaria para adaptarse a las particularidades locales.
Así ayudamos a las organizaciones a mantener sus operaciones omnicanal bajo control y seguir creciendo sin tener que invertir continuamente en soluciones independientes, integraciones y desarrollos a medida.